Hace poco Ale y Manuel de Swinger México Podcast hablaron de un tema que me gustó bastante: ¿Que tan bonito tienes que ser para ser Swinger? Y creo que es algo con lo que todos peleamos un poquito ya sea que estes de un lado del espectro o del otro.

En el episodio, que deberían escuchar si no han escuchado, Ale y Manuel llegan a la conclusión de que no importa mucho, de que en el ambiente siempre habrá alguien para ti y cómo dicen – Siempre hay un roto para cada descosido –

El punto es que creo que el tema va un poco más allá de tu físico y de que tan bueno estas o de que lado del espectro de lindura te encuentras, si bien es cierto que el físico no importa para entrar en el ambiente, esa es en mi opinión, una verdad a medias.

El aspecto físico no siempre es lo más importante.

En el ambiente Swinger hay todo el tipo de parejas que te puedes imaginar, desde flacas hasta gordas, desde bonitas hasta no tan agraciadas, habemos hombres y mujeres de todo tipo y al final lo que nos une es que todos somos, a nuestro modo, unos cochinos.

Hay también gustos para todo, hay gente que es muy flexible mientras que hay otros que son más selectivos, no significa que unos sean mejores que otros si no simplemente que, cómo en el mundo vainilla, para gustos colores.

Es verdad que para ser Swinger no necesitan ser una pareja de revista o super atractiva, hay grandes parejas en el ambiente que son gente, cómo lo somos Andrea y yo, comunes y corrientes, que vas a ver en la calle y que jamás pensarías que están en algo más allá de una relación vainilla, y de nuevo, ser común y corriente no es ni bueno ni malo, es simplemente la norma.

Claro, hay gente guapísima en el ambiente, gente que a nosotros nos ha dejado impresionados, pero, justo cómo se ha manifestado el chat en el Podcast en vivo que hacen Ale y Manuel, en la gran mayoría de los casos lo que te hace congeniar con alguien es la actitud, y ese es quizá el aspecto más valorado dentro de las reuniones y muy seguramente la razón por la que se hacen los grupos de amigos.

Cuando hablo de actitud me refiero no a lo buena onda que son ni a que tan atrevidos son a hacer cosas, mas bien me refiero a cómo se manejan y la imagen que proyectan cómo pareja y el mensaje que eso manda al resto de la comunidad, hay parejas que son un poco más sobrias y probablemente no se prestarán al juego con una pareja más desenvuelta y con tiempo en el ambiente que están acostumbrados más al roce y al apapacho, por otro lado la segunda pareja probablemente busque a quienes se prestan más al desmadre y a la experimentación.

Al final estar en el ambiente Swinger es cómo estar en una calca del mundo vainilla, vas a encontrar de todo y vas a hacer amistad con la gente que a ti te parece que tienen más en común contigo o que traen el desmadre que a ti te gusta, con el bonito añadido que probablemente van a coger.

Desde ese punto de vista no, el físico no es la gran cosa o al menos no es el factor determinante del éxito que tengas dentro del ambiente ni de cuantos compañeros de travesuras encuentres y eso se debe a que aquí hay de todo un poco.

El aspecto es clave.

Debo aclarar antes que no hablo de un punto de buenura, o de una métrica al estilo de las ferias donde sólo te subes a la montaña rusa si eres así de alto, hablo más bien de cómo te ves y la atención que pones en cómo te ves.

Alguna vez leí que la clave para vestir bien es usar ropa de tu talla, más del 80% del resultado dependía de eso y el 20% restante es lo que conocemos cómo estilo, a su vez en el mundo Swinger yo diría que gran parte del resultado depende de el empeño que pones en verte bien y el resto es cosa de tu físico, por que, después de todo, cuando lo miras fríamente el objetivo es ligar y encontrar con quien jugar de la forma más sucia y pervertida que se les antoje.

Claro, estar buenos no es un requisito, pero sí creo que es tu obligación verte lo mejor posible, da igual si la gente te da un 6 o un 10, tu objetivo debe de ser presentarte en tu mejor forma, en tu mejor papel y en tu mejor disposición por que al final del día las relaciones que vas a crear, esporádicas o de varios años, dependen de ello.

Dejemos a un lado que hay gente que prefiere la gente con barba, o cierto depilado en las mujeres, a los flacos o los gorditos, a las mujeres altas o bajitas, a la gente con entradas o sin entradas o que hay gente que simplemente no le importa tanto, tu éxito en el ambiente depende mucho del aspecto que tienes y la imagen que proyectas, por que al final, sí, existe una especie de competencia, una competencia que es un poco más interna, que viene de nuestras inseguridades más adolescentes y generalmente se expresa bien con la pregunta: ¿Le gustaré?

Y hablo desde mis platicas nocturnas en la cama con Andrea sobre la gente que hemos conocido, la que queremos conocer, la que nos gusta y la que no, y las preguntas que resumen bien el por que hacemos lo posible por ir “Bien guapos” cómo nos aconsejaron alguna vez:

  • ¿Qué dirán de nosotros?
  • ¿Qué me pongo?
  • ¿Le gustaré?
  • ¿Te lo dabas?
  • ¿Nos darían?

Alguna vez, en mis frustraciones adolescentes, me pregunté – ¿Por qué te invitaría a bailar a ti cuando hay tantos otros hombres que bailan mejor que tú? –

Alguna vez leí – Si esperas atraer a una chica tipo A no puedes presentarte siendo un hombre tipo C –

Si bien hay gente muy guapa que naturalmente llama la atención y que atrae simplemente por cómo se ve (cómo Andrea que es guapísima la desgraciada), habemos muchos otros que no nos consideramos tan agraciados, y en ese caso necesitas llevar tu mejor yo para evitar ser la pareja que nadie saca a bailar, y no digo que los Swingers sean excluyentes, al contrario, la comunidad Swinger es una de las más incluyentes que me he encontrado.

Solamente les quiero recordar de la forma más amable que en este ambiente salimos con la intención de ligar y que, para aumentar su taza de éxito, deben de darse todas las ventajas posibles, aún cuando este prácticamente garantizado que van a encontrar a alguien piensen en ello cómo un detalle para sus futuros amigos, amantes, a la comunidad en general y claro, a ustedes mismos cómo pareja: Nunca esta de más verse bien.

En resumen: 

Actitud primero, aspecto segundo, disposición, higiene, conversación, sonrisa, rasgos físicos, fetiches, estilo y complexión, después, muy al final, el físico.